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La situación de Sansinena sigue preocupando porque no disminuye la presión de las lenguas “aguas arriba”

Esta localidad del distrito es la que se encuentra ante una amenaza permanente. Según las autoridades, las lenguas que circulan hacia el norte del partido no han bajado lo esperado. Esto dificulta el traslado de la masa hídrica en la zona del pueblo. Se realizaron tareas de canalización para cruzar la zona del cementerio y se dirigió ese agua hacia el – Camino Real – que tendrá dos canalizaciones que apuntan al bajo de Tabaso. Aseguraron que todos los esfuerzos están puestos en preservar el casco urbano, que por el momento no corre riesgos y los accesos al mismo.

Con respecto al comportamiento del agua en ese sector del distrito, desde el municipio contaron que – “La lengua que viene por el lado norte de Sansinena desvía por el oeste, cruza las vías y entra a un establecimiento donde comienza a desbordar aguas abajo en una zona de campos bajos. Parte de ese agua se está encauzando para que vuelva al canal aliviador y desemboca en el bajo de Tabaso, lugar donde derivan las dos lenguas de agua que rodean a la localidad”. En esa línea, desde el gobierno de Rivadavia, señalaron que durante el fin de semana se estuvieron colocando tubos en el establecimiento “La Susana”, lugar que está conectado al bajo de Tabaso, para darle agilidad al agua.

Según las autoridades, las lenguas al norte del distrito siguen ejerciendo presión contra las defensas de la localidad.

En relación a los accesos a Sansinena,  el secretario de gobierno – ingeniero Mauro Mercado – explicó que el Camino Real en el único lugar que podría complicarse es a la altura del bajo de Tabaso. Detalló que se logró por ahora que el agua crezca en forma controlada y que eso brinda cierta tranquilidad. En ese sentido, afirmó que al estar en épocas de cosecha, el enorme flujo de tránsito pesado complica obviamente el estado del camino.

Por otra parte, se informó que en la zona del Canal del Río V el agua viene aumentando 1 centímetro en promedio por día. Por tal motivo, los delegados de Roosevelt y Fortín Olavarría están controlando lo que tiene que ver con los terraplenes del canal en todo su recorrido hasta la laguna Cuero de Zorro. “Esta medida se tomó, porque siempre que ese canal va alcanzando su capacidad máxima, comienzan los problemas de filtraciones”.