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General Villegas: Aseguran que hay un 75% de ocupación de la zona de aislamiento del Hospital

El director del centro de Salud, Raúl Sala, advirtió sobre el aumento desbocado de casos de coronavirus en el distrito vecino. Adelantó que, de seguir así, podemos llegar a lamentar consecuencias «dramáticas». «Hoy tenemos 4 internados en sala COVID y 3 pacientes ventilados en la terapia COVID. Ni en el peor momento de la pandemia los teníamos», expresó.

En las últimas semanas los casos positivos de COVID en nuestro distrito subieron de forma exponencial. Día a día se registran múltiples infectados y la cantidad de aislados y sospechosos no deja de crecer.

La situación vuelve a ser preocupante porque el sistema sanitario está más recargado que nunca. Y a eso se le deben sumar dos grandes inconvenientes: en primer lugar, el personal de salud hace 10 meses que trabaja sin parar y está exhausto; y en segundo término, la gente se ha relajado de tal manera que prácticamente nadie respeta protocolos o medidas de prevención.

Actualidad dialogó con el director del Hospital, Dr. Raúl Sala, quien, sin pelos en la lengua, señaló que la situación sanitaria del distrito no es nada alentadora.

Diario Actualidad: ¿Cuál es la situación sanitaria del distrito con respecto al coronavirus luego de las fiestas?

Raúl Sala: Estamos muy preocupados. No sabemos que tan buen año va a ser el 2021 con respecto a la enfermedad que nos acosa. Hemos detectado una duplicación o triplicación de casos en el último mes. Nosotros lo teníamos pensado a este repique para la primera o segunda semana de enero y lo cierto es que ha empezado mucho antes a manifestarse en cuanto a la cantidad de casos positivos que se están registrando, más la cantidad de contactos estrechos, más la cantidad de internados por COVID que estamos teniendo en nuestro Hospital. Si bien tenemos que ser optimistas porque comienza un nuevo año, la preocupación es realmente muy importante porque ni en el peor mes, en pleno pico de la pandemia, vimos lo que estamos viendo ahora. Se están registrando muchísima cantidad de casos nuevos que en su momento lo pasaban en aislamiento domiciliario y hoy están requiriendo internación. Tenemos una internación COVID que está en un 75% ocupada, esto es lo que mayor angustia nos está dando a todos los trabajadores de la salud.

Se trató de influenciar e informar a toda la población de que iba a ser un mes difícil, un mes de fiestas, un mes de reencuentros, pero nada imposibilitaba hacer eso y tener las medidas de higiene y seguridad, distanciamiento social y tapabocas. Lo cierto es que nos desbandamos y ahora vamos a pagar las consecuencias. No estoy generando pánico, simplemente estoy hablando con la realidad. Creo que si la ciudadanía no vuelve a tomar esas medidas de seguridad, distanciamiento e higiene vamos a lamentar mayor cantidad de víctimas, vamos a ver el sistema de salud colapsado, vamos a tener muchísima más cantidad de infectados y de casos activos. Todo el equipo médico, todo el equipo de salud está colapsado. Está agotado porque hace 10 meses que el equipo está en la trinchera, atendiendo a las necesidades de la población y no se ha tomado ni siquiera 7 días de vacaciones. Para que nosotros podamos seguir atendiendo las necesidades sanitarias de la población necesitamos, si o si, de la colaboración de esa población. La gente se está contagiando porque se ha olvidado o ha dejado de lado las medidas de seguridad. Se han relajado tanto que es ahí donde el virus está ganando.

Estamos dando un paso atrás del virus. Y esto va a traer severas y serias implicancias en los próximos 30 o 60 días. Y no nos confiemos en la vacuna porque la vacuna está accesible para el personal de salud. Hoy por hoy no tenemos la vacuna para hacer una vacunación masiva y disminuir la posibilidad de factores de contagio a todos aquellos pacientes de riesgo o pacientes que son más vulnerables. La vacuna para una vacunación masiva va a venir después de la segunda quincena de enero o en la primera de febrero. Para cuando se logre vacunar a ese gran porcentaje de la población vamos a estar en marzo o abril y nos va a llegar el invierno y se va a mezclar la gripe A, más el COVID, más las enfermedades respiratorias comunes.

Esto que está sucediendo hoy lo advertí en noviembre y no me han escuchado mucho. Les pido que empiecen a cuidarse y que volvamos a tener todas las medidas de bioseguridad. Hasta que no haya una vacunación masiva las únicas armas que nosotros tenemos para luchar contra el COVID son las que ya conocemos: tapabocas/barbijo, higiene de manos y superficies y el distanciamiento social. Eso se perdió y ahora estamos sufriendo las consecuencias. Hoy tenemos 4 internados en sala COVID y 3 pacientes ventilados en la terapia COVID. Ni en el peor momento de la pandemia los teníamos. Y esto recién empieza.

Nadie escucha, pero después todos lloran. Evitemos eso. Estoy hablando con la crudeza de la realidad. Hay mucha gente que le va a caer mal lo que estoy diciendo, pero alguien tiene que decirles lo que está pasando y la proyección de lo que va a suceder. No digan que no les avisé.

Empecemos a tomar las medidas suficientes de profilaxis y prevención. Debemos pedirle a la ciudadanía que tome las medidas suficientes. Las personas no han respetado el distanciamiento. Puedo entender que es muy lindo tener una fiesta, pero no una fiesta clandestina donde se pierden todas las medidas de bioseguridad. En esas fiestas no se respeta ni el tapaboca, ni el distanciamiento, toman bebidas del pico. Todo eso es lo que contagia. Ahora tenemos que atenernos a las consecuencias. Ojalá no sean drásticas y dramáticas, ojalá no colapse el sistema de salud, ojalá no tengamos más fallecidos de los que tenemos.

El virus no se ha diseminado solamente por la mala utilización de las medidas de seguridad, sino que también se ha permitido una libre circulación en todo el país de familiares que han venido de lugares con virus circulante o de lugares donde hay un rebrote agudo. Toda la región sanitaria, compuesta por 12 distritos, está en las mismas condiciones. Esto ha sido generalizado, no es que solamente derrapó el ciudadano del distrito de General Villegas. Todos los argentinos cometimos el mismo error. Tenemos que volver a hacer hincapié en las medidas de seguridad, pedirle a los medios que le ayuden al equipo de salud a concientizar a la gente.

DA: El tema de las fiestas clandestinas es algo difícil de controlar, pero también el Estado autoriza el turismo y a eventos de hasta 200 personas. ¿Eso no es contradictorio?

RS: El Estado autoriza que te vayas de vacaciones o que tengas fiestas de hasta 200 personas. Eso lo veo bien porque se sigue un protocolo. No podés tener presa a la gente. Pero la gente no puede hacer lo que quiere al momento de tener esas libertades porque ahí es donde te gana el virus y porque todavía la gente no tiene accesibilidad a la vacunación. No es el Estado el que te tiene que controlar, sos vos el que se tiene que cuidar. No estoy diciendo que el Estado no tiene que controlar, simplemente lo que quiero hacerle ver a la gente es que nos tenemos que cuidar todos. Estamos pidiendo solidaridad a todos. Esto se va a acentuar en la medida que pasen los días, hasta el 15 o 20 de enero vamos a seguir teniendo un repique de casos.

DA: ¿Las vacunas tuvieron algún efecto secundario en el personal de salud local?

RS: La semana pasada vacunamos 24 personas. El 20% presentó síntomas menores, como febrícula, congestión, dolor de cuerpo, cansancio, pero se recuperaron en 12 o 24 horas. No escapa a las reacciones adversas o efectos colaterales normales de una vacunación contra un virus.

Fuente: Diario Actualidad

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