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ENCADENADA FRENTE AL JUZGADO DE TRENQUE LAUQUEN, PIDE EL TRASLADO DE SU MARIDO

Desde las 9 de la mañana de este martes, Johana Catrinahuel está encadenada frente al Juzgado de Ejecución penal N°1 de Trenque Lauquen. Tiene dos hijos y viaja a dedo para visitar a su compañero. “Es una situación muy triste” confiesa.

“La única forma de ir a ver a mi marido es viajar a dedo con mis dos nenes, uno de dos años y otro de cuatro, es muy triste” relata Yohana Catrinahuel, encadenada a un árbol, frente a la sede del Juzgado de ejecución Penal N°1 de Trenque Lauquen. “De acá no me voy” le asegura a un periodista de la Cooperativa de Prensa Nep, y cada tanto mira hacia la puerta del Juzgado. “No salió nadie, estoy desde las 9 de la mañana y nadie me dijo nada” cuenta. La mujer pide que su marido, Ariel Ruiz, detenido actualmente en la Unidad Penal de Saavedra, sea trasladado al Penal de Las Tunas, en Trenque Lauquen. “No pido que lo liberen, sólo estoy pidiendo el traslado, por una cuestión familiar, nos cuesta mucho ir a visitarlo”. Tras varias horas soportando el frío Yohana se cubre cada tanto su rostro con una bufanda y sus manos curtidas se aferran a las cadenas que la atan a un grueso árbol. Hace aproximadamente un año que Ariel Ruiz está privado de su libertad. Estuvo alojado en la Unidad 17 de Urdampilleta y luego trasladado a la 19 de Saavedra, donde se encuentra actualmente. “Ya es la segunda vez que sacamos una salida transitoria y el doctor Ricardo Bedín –juez de Ejecución Penal- por segunda vez la niega” dice la mujer. Cuenta que su marido “hace un año que está detenido y en todo ese tiempo no me han dado solución de nada, se ha pedido el traslado, el cambio de régimen y tampoco cumplen con las visitas”. En ese sentido explicó que “ya tiene un régimen como para venir a la Unidad de acá pero no hay nada de eso todavía”. Ariel Ruiz vino de visita a Trenque Lauquen en el mes de febrero, y según cuenta su esposa, “tendría que haber venido en abril otra vez, y no cumplen con eso, no lo traen, ni siquiera para hablar con el juez. El no nos atiende y a los familiares tampoco, no recibimos ninguna respuesta”.

-¿Cómo hacés para visitarlo?

-Yo viajo a dedo con mis dos nenes, uno de 2 y otro de 4 años, viajo a dedo porque no tengo medios para ir, por eso pido que lo alojen en la Unidad de acá. Es muy triste todo esto que estamos pasando, y es una causa por amenaza, no es nada grave. Tiene empleo como para salir a trabajar, puede pedir la semi libertad para poder salir todos los días y volver. Se hace difícil, a veces pasamos dos meses sin verlo, y es complicado.

Fuente: Diario Nep