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EL ROTARY CLUB RECONOCIÓ COMO PERSONA DISTINGUIDA POR SU APORTE A LA COMUNIDAD AL EMPRESARIO DIEGO ÁLVAREZ

Se trata del “Premio al Servicio Distinguido” que esta entidad entrega todos los años y donde resaltan “los valores de las virtudes humanas”. Recayó en manos del hombre de América Pampa.

“Diego Álvarez pertenece a una familia de inmigrantes venidos de la región montañosa de la Provincia de León, España, cuna de pastores y de gente esforzada y voluntariosa. Desde allí llegaron a finales del siglo XIX, los hermanos Fernández, fundadores del Almacén Inglés, dedicados al negocio de ramos generales. Y desde esas mismas montañas con tan solo 11 años partió Germán, su abuelo, con el sueño de forjar su futuro. Aquí formó una hermosa familia al casarse con Teresa Fernández y se puso al frente del negocio anteriormente mencionado. De ahí pasaron a la actividad agropecuaria, y Diego no  fue  ajeno a ese legado. Comenzó a trabajar formalmente en la firma Sucesores de Germán Álvarez en el año 1.984, al poco tiempo falleció su padre Antonio, y debió hacerse cargo de la empresa familiar. Y no dudó en asumir los cambios que la empresa demandaba. Su extraordinaria capacidad de trabajo y su ética, le permitieron enfrentar el desafío de integrar armónicamente  la familia a la empresa y siguió apostando por América y generó trabajo. Siempre buscó unir y no enfrentar” decía la Dra. Paula Obiglio a modo de introducción para reconocer las virtudes del empresario local.

“Es una persona humilde y de perfil bajo, confió en la gente y por eso logró  formar  grandes equipos de trabajo. Esto le valió a su empresa obtener el Segundo Premio Dow a la gestión de Recursos Humanos en el Agro”.

“Coordinó el Comité de Crisis que se formó en el Municipio cuando se produjeron las Inundaciones, y allí trabajó de modo incansable. Es el presidente de la Fundación del Colegio Nuevo Surco desde hace casi 8 años, es miembro del Centro de Formación de Emprendedores de Rivadavia, miembro de los grupo CREA, y secretario de AACREA. También fue profesor de catequesis y hasta docente ad honorem”.  “Es un esposo y padre ejemplar, según dichos de su propia esposa, que no es poco. Y además posee una vocación solidaria gigante”. Por todo esto y muchos más es que Rotary América decidió distinguirlo, expresaba la abogada en su discurso.

 Habló Diego Álvarez emocionado en el acto celebrado en el salón dorado del Municipio

Estaba acompañado por su familia y dijo “siento mucho agradecimiento y estoy muy emocionado. Me tocó en la vida estar rodeado de personas como mis abuelos, mis padres, mis hermanos, mi esposa, mis hijos, mis amigos y mis compañeros de trabajo que conformaron una cultura familiar, humana, empresarial que me ayudó y me contuvo. Es más, me impulsaron a dejar lo mejor de mí. Estoy eternamente agradecido a todos ellos. Les cuento algo, la razón por la cual más valoro esta distinción, fue que cuando supe quienes habían sido distinguidos años anteriores me conmueve. Porque me permite estar al lado de personas buenas, comunes, personas de a pie, en las calles, o en las aulas que ha contribuido a la identidad. Y eso me llena más. Gracias a todos”.diego