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El diario La Nación por el Día de la Seguridad Vial reflejó la historia de Natalia Caro

El matutino capitalino entrevistó a la edil de América que sufrió un siniestro de tránsito hace algunos años. Allí tras ser despedida del habitáculo en el vuelco ya no pudo volver a caminar. “Siempre me pregunto por qué ese día no usé el cinturón de seguridad”.

Ese día no se abrochó el cinturón de seguridad y sólo le hubiera tomado un segundo. La que piensa en voz alta es Natalia Caro, una mujer que hace poco más de siete años se moviliza con una silla de ruedas. Un siniestro de tránsito inmovilizó sus piernas. Ella no usaba el cinturón en ese momento. Su marido de ese entonces, que sí lo utilizaba, apenas sufrió heridas menores.

Desde entonces, la joven de 38 años no deja de interrogarse: “¿Por qué no me puse ese día el cinturón?”. Caro era jugadora de hockey del club Barrio Norte de América, la ciudad donde vive y que está ubicada al oeste de la provincia de Buenos Aires. Solía viajar a distintas ciudades para competir. Apenas sus compañeras ascendían a su vehículo, “Lo primero que les pedía era que usaran el cinturón”. Ella también lo hacía rutinariamente. Pero ese 17 de noviembre de 2011 subió al camión de su pareja y no se lo abrochó.

Caro y Omar emprendieron el viaje ese día desde América hacia Rosario. Salieron por la noche para llegar temprano, entrada la madrugada, al Mercado Central en búsqueda de verduras y frutas para el negocio familiar. Pero el rodado se despistó hacia la banquina y ya no hubo forma de controlarlo. Cuando Natalia se despertó ya no estaba en el vehículo. Había salido despedida y estaba tendida en el suelo. “Me quería levantar, pero no podía dominar mis piernas”, relata la mujer. Desde adentro del camión Omar le preguntaba, a los gritos, si se encontraba bien. “Él sí llevaba puesto el cinturón de seguridad”, recuerda con claridad.
Debido a las graves heridas que sufrió en su columna, Caro debió ser operada en Pergamino. Le colocaron una prótesis y seis clavos a cada lado. Luego, la trasladaron a un centro de rehabilitación en Rosario. “Un médico me preguntó que pretendía del lugar. Con toda la alegría le dije que quería irme caminando y ahí fue que, mirándome a los ojos, me dijo ‘disculpame, Natalia, pero yo jamás te dije que te ibas a ir caminando de acá”, repite la mujer. Ese día, no podía parar de llorar, pero la fuerza propia y de sus seres queridos la empujaron a superar esta dificultad.

Después de pasar un año en ese centro en el que los especialistas le enseñaron cómo ser independiente en su nuevo modo de vida, Caro volvió a su ciudad. Hoy es jugadora de tenis adaptado en la escuela municipal de deportes y en 2017 fue campeona nacional en singles y subcampeona en dobles. La joven deportista pudo reconvertirse, pero no se olvida e intenta generar conciencia: “Un accidente vial te cambia la vida. Hay que cuidarse. Hay que usar el cinturón de seguridad”.

Día Nacional de la Seguridad Vial – Todos los 10 de junio es una jornada para repensar sobre esta problemática, que es la primera causa de muerte entre los niños y los jóvenes adultos. “Los hechos viales son totalmente prevenibles. A pesar de eso, mueren entre 15 y 20 personas por día por esos hechos. ¿Por qué seguimos conduciendo y usando nuestros celulares?.

Según un informe difundido por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), de acuerdo a un relevamiento hecho en 2018 en todo el país, sólo el 55% de los conductores utiliza el cinturón de seguridad (apenas aumentó cinco puntos en los últimos dos años), proporción que se reduce al 42,8% entre copilotos y al 19,9% entre ocupantes de asientos traseros.

Por día, mueren 15 personas por siniestros viales. Los decesos por accidentes de tránsito se mantienen constantes en los últimos años, donde alcanzaron las 5472 en 2018, mientras que en 2017 fueron de 5611 y en 2016 de 5582, siempre según datos oficiales de la ANSV. Para la Asociación Luchemos la Vida, en cambio, 7274 personas fallecieron el año pasado en siniestros de tránsito en la Argentina.

El 68,7% de los conductores de motos circulan protegidos con el casco, agregó la ANSV. Respecto de 2016, su uso creció únicamente entre conductores (del 65,4% al 68,7%), en tanto que la protección del resto de las posiciones se mantiene estable.

Axel Dell`olio, licenciado en prevención vial y titular de Safety Group, una consultora especializada, opinó que el trabajo sistemático con niños es el que puede traer mejores resultados en el corto plazo. Advirtió que los resultados serían más inmediatos si en la Argentina se implementara la ley nacional de Educación Vial que rige desde 1986 y que incluye dentro de la currícula una instrucción obligatoria en esa temática.

Desde Luchemos por la Vida emitieron un comunicado de alerta: “No se percibe una política de Estado que acarree una disminución significativa del número de muertos y heridos en el tránsito”. El registro de multas e infracciones no es igual para todo el país. Cada jurisdicción toma sus propias decisiones. No existe un sistema efectivo que castigue inmediatamente a quien conduce a una velocidad por encima de la permitida y que, principalmente, evite que ese infractor, con esa conducta irresponsable, provoque algún accidente. Los especialistas se quejan por la falta de controles.

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